Por lo que se ve, es verdad eso que dicen de que el tiempo cambia las cosas. Al igual que tu vida puede cambiar totalmente en un instante, cómo cuando te enamoras o cuando tienes un accidente de tráfico, tu vida también puede ir cambiando poquito a poquito, detalle a detalle, sin que apenas te des cuenta, hasta que un día lo que parecía estar al derechas termina del revés. Entonces, cuando observas cómo todo ha ido cambiando sin avisarte y sin pedirte consejo ni opinión alguna, te ves derrotada ante lo que un día era tu vida y gobernabas tú. Es como si tu propio ejército, al que creías tener controlado, te diese la espalda y de repente luchase contra ti mientras tú estás desarmada. Sí, es injusto, pero así es la vida. De repente te ves entre la espada y la pared.

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Tu cara de niño, sí, esa cara inocente y radiante que se te pone cada vez que estamos bien juntos, esas tonterías que me dices que no las diría ni un crio de cinco años, esa mirada de enamorado que pones cuando te gruño o me enfado, tu forma de hacerme rabiar por cualquier cosa pero que siempre arreglas con un beso o un abrazo, las cosquillas que me haces cuando me besas la barriga, tu forma de quererme y de odiarme al mismo tiempo…

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